Transformación

10 tendencias claves en TI para 2020

10th febrero 2020

Las tecnologías de la información o TI claves viven cambios constantes. Por eso, adelantarse y conocer cuáles son las grandes áreas estratégicas que serán decisivas en 2020 es tan importante. Es el caso de la economía de plataforma, que juega un papel decisivo en este momento de transformación digital. ¿Cuál será su evolución a lo largo de los próximos tiempos? Su influencia en los microservicios y en las funciones sin servidor es determinante. A continuación, ofrecemos un repaso por las 10 tendencias que serán protagonistas a lo largo de los próximos 12 meses.

1. Computación sin servidor

La computación sin servidores será el próximo gran cambio en TI en los años que tenemos por delante, en dura pugna con los microservicios. La computación sin servidor será, precisamente, la respuesta a cómo desplegar y ejecutar esos microservicios de un modo que resulte rentable para las compañías. Es necesario encontrar soluciones de integración que sean la respuesta que las empresas están buscando para la computación sin servidores y en una plataforma centralizada.

 

2. Computación en la nube 

No se trata de una nueva corriente, ni mucho menos, pero 2020 supondrá su despegue definitivo en sectores en los que hasta hace años era impensable que tuviera aceptación. Primero fueron las instituciones financieras las que se sumaron a la computación en la nube, y poco a poco compañías de seguros, de salud o incluso fuerzas del orden se han acercado a ella. Un sistema de código libre como Kubernetes puede convertirse en protagonista dada la creciente concienciación sobre los riesgos que existen en la nube, a lo que se puede sumar la utilización de Agile Stack.

 

3.  Establecer una estrategia ‘API-first’

Con una estrategia de ‘API-first’, las empresas pueden definir, en primer lugar, las API, y también lograr su implementación real. De este modo se puede trabajar con múltiples equipos internos y externos al mismo tiempo, lo que permite agilizar procesos y, por lo tanto, también la comercialización de productos. Las API lograrán, por lo tanto, que muchas empresas comiencen a desconectar sus sistemas de información internos de sus datos, servicios o procesos de negocio.

-Echa un vistazo: 10 tendencias clave en APIs-

 

4. Modelo de pago por uso

El modelo de pago por uso será una de las tendencias principales en los próximos años, tanto en el mercado B2B como en el B2C.  Las organizaciones empresariales que operan con el modelo de pago por uso, en lugar del pago por propiedad, son capaces de obtener una mayor retroalimentación para refinar sus precios y la forma en que empaquetan los productos y servicios. Todo ello será un reto que se buscará cumplir con el objetivo en mente de aumentar la rentabilidad.

 

5. Microservicios

La necesidad de una mayor desvinculación entre los servicios y la capacidad de manejar solicitudes masivas hace que el enfoque hacia una arquitectura de microservicios en las TI sea cada vez mayor. Esto será la consecuencia del incremento en la demanda de servicios y operaciones de datos privados, como por ejemplo ocurre con la demanda digital de los consumidores, en la que tienen mucho que decir tanto la directiva europea PSD2 como la GDPR.

 

6. Cambios en la industria de servicios financieros

Las nuevas normativas tienen mucho que decir en este campo, y en este caso se trata de regulaciones que ya hicieron su irrupción en 2019. La Directiva de Servicios de Pago o PSD2 señala que es obligatorio que las entidades bancarias cuenten con APIs para compartir información de cuentas, los denominados servicios PSD2 AISP. Esto conduce a un impulso de la denominada ‘open banking’ y ofrece posibilidades de varios nuevos conceptos de servicio para los propios Financial Service Providers o FSP.

 

7. Cambios globales que afectarán al mercado

El panorama de relaciones comerciales global tiene una incidencia directa en todo tipo de mercados, incluso en los que, en principio podrían resultar ajenos a turbulencias como la que, por ejemplo, representa la guerra comercial entre Estados Unidos y China. El Brexit, el auge de los populismos en Europa, las dificultades diplomáticas con Rusia son factores a tener en cuenta en un mercado global. Las compañías tienen la obligación de tomar las medidas necesarias para ser más productivas, más innovadoras y rentables si quieren conservar su presencia.

 

8. Economía de plataforma de pagos

La economía de plataforma de pagos dio sus primeros pasos en 2018 y desde entonces no ha parado de evolucionar de manera sostenida. En 2020 surgirán nuevas oportunidades para sacarle más partido y retos relacionados con la integración y la gestión de la seguridad en ellas. Lo razonable es interpretar que irán a más tanto las plataformas de innovación como las plataformas de transacciones o digital matchmakers.

 

9. La seguridad de los datos

El panorama de amenazas a las que se enfrentan las organizaciones empresariales sigue siendo muy amplio, pero el esfuerzo realizado en las tecnologías de la información tiene sus frutos, y en 2020 esto se apreciará más que nunca. Democratizar la seguridad cibernética para todo tipo de empresas, con independencia de en qué sector operen o de cuál sea su tamaño, será una aspiración que por fin tiene perspectivas de lograrse. Todo apunta a que se logrará gracias a una simplificación de la seguridad por medio de la consolidación y de la automatización, lo que servirá de freno a la dificultad de administrar la seguridad con numerosas tecnologías diferentes entre sí.

 

10. Innovación e inteligencia de las cosas 

Si hay algo en lo que todos los expertos están de acuerdo es en que la inteligencia de las cosas, al igual que la Inteligencia Artificial (IA), va a cambiar casi todo lo que sabemos a día de hoy. Las aplicaciones se mejoran cada día y la interfaz entre empresas y clientes es optimizada a cada momento que pasa. Los beneficios potenciales de emplear soluciones apoyadas en la IA son tan elevados, que se puede decir que las compañías que no sepan aprovecharlo tendrán muchas probabilidades de quedarse atrás.